No a la ConsTITUYENTE

Colombia no enfrenta una crisis constitucional: la Constitución de 1991 ofrece herramientas suficientes para hacer reformas. El problema no es la Carta Política, sino su incumplimiento y la falta de ejecución del Gobierno.

Una Constituyente no soluciona los problemas urgentes del país —como la inseguridad, el desempleo, el desplazamiento forzado o la baja ejecución presupuestal— y, por el contrario, puede generar mayor incertidumbre institucional y económica, debilitando la separación de poderes y los derechos fundamentales. Por eso, este comité promueve la participación ciudadana y el control democrático para defender la Constitución y exigir soluciones reales, hoy.

📢 ¡No podemos quedarnos callados!

Firma para decirle al Congreso y al país que rechazas la Constituyente, que defiendes la Constitución de 1991 y que no permites que se juegue con la democracia para beneficiar a un gobierno de turno.

NO A LA CONSTITUYENTE